60 Aniversario R.P. José Casal Calviño, CSsR

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Prot. 5300 / 9.11.2013
R.P. José Casal Calviño, CSsR
Comunidad Los Dolores
Tegucigalpa, M.D.C.
HONDURAS
DSC01017-lDice San Pablo en la primera carta a los Corintios, en el capítulo tres: “Yo planté, Apolo regó, pero el que hizo crecer fue Dios. De modo que el que planta no es algo, ni tampoco el que riega, sino Dios que hace crecer”.
Con estas palabras, querido P. José Casal, queremos iluminar el gran don de la vida consagrada a la Misión, que hoy llega al esplendor de sus 60 años.  El jubileo que produce en la Iglesia y en la Congregación de Misioneros Redentoristas, su fidelidad y perseverancia; es motivo para agradecer a Dios el único dador de toda gracias, y por su puesto a usted por dejarse amar por Él y por decir sí, al proyecto de amor manifestado a lo largo de los años en su ministerio.
La naciente Provincia de América Central, sin duda alguna, tiene mucho que agradecerle. A todos los redentoristas de España, desde luego, pero sobre todo a usted. Le debemos esta maravillosa obra que hoy llamamos Provincia de América Central. Como Viceprovincial, como Superior, como Fundador, como misionero incansable en cada uno de los lugares donde fue asignado.
DSC01030-lUsted profesó un 9 de noviembre de 1953 y lo hizo para “Seguir gozosamente a Cristo en el anuncio de la Buena Nueva a los más pobres y abandonados”, por eso tuvo claro desde el principio que su consagración era a Dios, para anunciar su Reino, en cualquier parte del mundo.
Hoy, 60 años después, la Congregación nos invita a renovar el corazón, las esperanzas y las estructuras para vivir la consagración misionera, como usted la ha vivido en medio de nosotros.
Cuando celebramos el primer Capítulo de la Provincia, celebramos juntos por adelantado esta fecha, y nos regalaba unas palabras que las tomamos como la síntesis y la clave de su fidelidad y perseverancia, nos decía con gran sabiduría y testimonio de vida: “Enamórense de Jesucristo y de la Congregación”.
Cuando descubro con tristeza las fragilidades de las actuales generaciones y la poca capacidad de vivir la consagración al extremo, como usted lo ha vivido; me convenzo que lo que nos hace falta para una auténtica vida religiosa y misionera, es enamorarnos con pasión de Jesucristo y de la vida apostólica que nos dejó en la gran familia redentorista.
Discúlpenos padre, si no hemos sido los hijos que esperaba. Pida en esa oración cotidiana que realiza, por cada uno de los miembros de esta Provincia. Queremos seguir caminando, configurando nuestra vida a la de Cristo y entregarnos a la Misión, como lo ha hecho usted.

Usted como Pablo ha sembrado mucho en esta Provincia, nosotros queremos seguir regando esa semilla y estamos confiados que es Dios quien hará posible que todos estos esfuerzo den fruto abundante.
Muchas gracias y muchas felicidades. Estamos felices de tenerlo entre nosotros, como hermano y como padre… Dios lo bendiga!!!
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En nombre de todos mis hermanos, feliz 60 aniversario!!!
 
P. Manuel Cruz Meza, CSsR
Superior Provincial