Mesa redonda: “Ideología y fe”, la fe capta la realidad, se abre a Dios y nos hace vivir en diálogo.

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(Accademia Alfonsiana, Roma) – La mesa redonda titulada “Ideología y fe” se celebró el lunes 25 de febrero en el Aula Magna. Los principales puntos para que el pensamiento comprenda mejor las identidades, las diferencias y las relaciones entre estas dos dimensiones de pensamiento, del creer y de la acción humana, nos los han ofrecido el profesor Martin McKeever, padre redentorista nacido en Belfast, Irlanda del Norte, profesor en nuestra Academia y el profesor Miguel López Varela, presbítero de la diócesis de Santiago de Campostela, profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca y ex miembro del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización (2014-2017).

Después de haber definido la ideología como “un sistema de pensamiento, basado en ideas reductivas que sirve como identidad a un grupo que persigue sus intereses a través de proyectos de acción”, el prof. McKeever destacó algunas consideraciones a partir de esta definición: la valorización de algunas ideas (reduccionismo), en detrimento de una visión más amplia de la complejidad; la capacidad de adquirir una verdadera identidad social; la necesidad de traducir en praxis las ideas desarrolladas y compartidas en el grupo. A diferencia de la ideología, agregó el padre redentorista, la fe capta la realidad con humildad, abriéndose a la trascendencia de Dios y acomodándose al convivir de las diversidades con una actitud dialógica. Mientras que la ideología pasa del pensamiento al acto, impulsada por intereses particulares o propósitos instrumentales, la fe que se convierte en un acto toma las características de la diaconía, poniéndose al servicio de la verdad en su totalidad, evitando el peligroso reduccionismo.

Partiendo de la perspectiva de la Teología Fundamental, el Padre Miguel, en cambio, destacó los diferentes significados atribuidos al término “ideología” desde el siglo XVIII hasta nuestros días, mostrando que nació en Francia como “disciplina que quería estudiar las ideas y las leyes que gobiernan su funcionamiento”, luego recibirían, primero con la política napoleónica y luego con la filosofía de Marx, una evaluación bastante negativa, debido a su desprendimiento de la realidad y su ubicación bajo las estructuras de poder. Siguiendo el uso que se hizo de los totalitarismos del siglo XX, la ideología finalmente se convertiría en “una idea no argumentada críticamente, que captura la realidad de manera parcial”. El presbítero español también recordó las diferencias entre el ideal y la ideología, argumentando que si bien el primero nos hace alegres y felices, iniciando un viaje y generando amistad y confrontación leal, el segundo apunta a un proyecto que no se puede realizar, que queda sin terminar y produce luchas, diferencias y exclusiones. Respecto a la relación entre fe e ideología, finalmente, padre Miguel aclaró que mientras el primero es “un regalo, un encuentro, la fuerza que Dios nos da para entrar en comunión con él”, el segundo corre el riesgo de volverse sumiso a la idea de un líder que, desarrollando un adoctrinamiento progresivo, casi siempre elabora su sistema a partir de un presunto culpable contra el que se lanza.

Al final de sus discursos, los profesores, a quienes agradecemos por haber aceptado la invitación para ilustrar este tema desafiante, recibieron con agrado las preguntas y las reflexiones propuestas por los presentes ​​con gran disponibilidad, alentándonos a profundizar el tema y mejorar una enfoque interdisciplinario, para evitar que la luz de la fe sea eclipsada por la absolutización de las ideas reductivas.

Academia alfonsiana