Vocación Misionera Redentorista: Carta del Superior General

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El 10 de noviembre de 2019 celebramos una vez más el Día para la promoción de la vocación misionera redentorista. Dado que esta celebración anual se recuerda el segundo domingo de noviembre, está estrechamente relacionada con el Día de la Fundación de nuestra Congregación, el 9 de noviembre, este año marcando 287 años. Presentamos la carta del p. Michael Brehl C.Ss.R., Superior General, escrita para esta ocasión.


1 de noviembre, de 2019
Solemnidad de Todos Los Santos
Prot. No. 0000 229/2019

TESTIGOS DEL REDENTOR:
Solidarios para la Misión en un Mundo Herido

Queridos Cohermanos, Hermanas, Misioneros Laicos y Asociados:

            Al prepararnos para celebrar el 10 de noviembre la Jornada Mundial de Oración por la Vocación Misionera Redentorista, les invito a orar reflexionando sobre estas palabras del Papa Francisco:

La misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia… Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo. Por consiguiente, hay que pensar que: toda pastoral es vocacional, toda formación es vocacional y toda espiritualidad es vocacional. (Christus Vivit n. 254).

            Aunque el Papa Francisco dirigió estas palabras especialmente a los jóvenes, creo que también están destinadas a todos los que hemos sido llamados a vivir la Vocación Misionera Redentorista. Esto es lo que ha ocupado el centro de nuestra oración, reflexión, discernimiento y decisiones en cada Conferencia durante las Reuniones de Mitad de Sexenio. Nuestra vocación misionera constituye el núcleo del proceso de Reestructuración y de nuestros Planes Apostólicos; como “un único cuerpo misionero” (Const. 2), somos hoy testigos proféticos del Redentor en nuestro mundo herido.

            Más que nunca, estamos llamados hoy a vivir esta vocación en espíritu de profunda fe y confianza en la presencia de Jesús Nuestro Redentor que prometió permanecer con nosotros siempre. Con gozo y paz, descubrimos que Él nos muestra su presencia cuando, en espíritu de solidaridad, nos reunimos con nuestros hermanos y hermanas más necesitados.

            Ante tan ingentes posibilidades y ante tantas necesidades, estamos llamados a un  atento  y profundo discernimiento de fe en comunidad. A la luz de las decisiones del Capítulo General y de los signos de los tiempos, estamos emplazados a una vida misionera que cruce fronteras y derribe muros – a una vida cada día más internacional e intercultural. Esta vida misionera, juntamente con nuestra vocación misionera, nos invitan a una unión cada vez más profunda con nuestros Misioneros Laicos y Asociados Redentoristas, con las Hermanas religiosas que comparten nuestro carisma, y con las hermanas y hermanos más pobres y abandonados.

            Hoy, estamos viviendo un momento histórico de creatividad evangélica. El Papa Francisco nos insta a convertirnos en evangelizadores, llenos de Espíritu, capaces de crear una cultura del encuentro y de la esperanza. Con más de 1.000 jóvenes en formación inicial y con un número creciente de asociados laicos, estamos convencidos de que nuestro carisma así como nuestra vocación misionera están hoy pletóricos de vida y energía.

            Con este ánimo, les recuerdo la decisión del Capítulo General de que en cada (V)Provincia y Región se haga en todas nuestras iglesias una colecta anual destinada al Fondo de Solidaridad. Si a estas alturas del año aún no han hecho esta colecta, les propongo hacer que la Jornada Mundial de Oración por la Vocación Misionera Redentorista sea un momento muy apropiado para realizarla. A través del Fondo de Solidaridad, la Congregación ayuda a las Unidades más necesitadas, especialmente en sus programas de formación y en la capacitación de formadores. Este espíritu de solidaridad es esencial para el constante dinamismo de nuestra Vocación Misionera Redentorista. Por favor, sean generosos.

            Al recordar el 287º aniversario de nuestra Fundación, damos gracias a Dios por la vida y el testimonio de tantos cohermanos sobre cuyos hombros descansamos comenzando por San Alfonso y el Hermano Vito Curzio. El próximo año celebraremos el bicentenario de la muerte de San Clemente Mª Hofbauer así como la fundación de la Congregación más allá de los Alpes – primeros pasos de nuestra misión internacional en el mundo.

            Hermanos y hermanas, en esta Jornada Mundial de Oración por la Vocación Misionera Redentorista, demos gracias a Dios por habernos llamado en Jesucristo, Nuestro Redentor, a compartir este carisma. Oren para que también otros muchos respondan a esta llamada a ser:   Hermanos y Hermanas, Sacerdotes, Misioneros Laicos y Asociados Redentoristas. Les exhorto a que, en cada comunidad, iglesia y parroquia redentoristas, inviten a otros a orar por esta misma intención. E invítenlos también a pensar que tal vez Dios los esté llamando, de forma individual y personal, a dar su vida con Jesús por sus hermanas y hermanos.

            Aliéntenlos a adentrarse atentamente en las palabras del Papa Francisco:

Jesús camina entre nosotros como lo hacía en Galilea. Él pasa por nuestras calles, se detiene y nos mira a los ojos, sin prisa. Su llamada es atractiva, es fascinante… busca esos espacios de calma y de silencio que te permitan reflexionar, orar, mirar mejor el mundo que te rodea, y entonces sí, con Jesús, podrás reconocer cuál es tu vocación en esta tierra. (Christus Vivit, n. 277).

            Hermanos y hermanas, me siento profundamente agradecido de compartir con ustedes esta vocación misionera. ¡Gracias por su perseverancia y paciencia, y por dar testimonio alegre del Redentor!

            Que Alfonso Liguori y Clemente Hofbauer, Vito Curzio y Gerardo Maiella, Celeste Crostarosa y tantos otros nos impulsen a vivir siempre nuestra vocación misionera con alegría y esperanza – y a transmitir esa alegría y esperanza a los demás. Que María, Nuestra Madre del Perpetuo Socorro, nos acompañe día a día en nuestra tarea de comunicar la Buena Nueva a los pobres. Beato Gaspar Stanggassinger, patrono de la Formación en la Vocación Misionera Redentorista, ruega por nosotros.

            En Cristo, Nuestro Redentor y hermano,

Michael Brehl, C.Ss.R.
Superior General

 

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